María Bolívar

La lucha contra la corrupción es hasta el final

La verdad sobre los Centros de Vida del Adulto Mayor en el Atlántico.

La danza de las prórrogas y los sobrecostos.

El Despertar del Elefante Blanco.

En el Atlántico, parece que la estrategia política de moda es la amnesia colectiva. Hoy, mientras el gobernador Eduardo Verano de la Rosa recorre el departamento inaugurando infraestructuras con bombos y platillos, es necesario hacer una pausa, sacar la calculadora y refrescar la memoria. Verano, llegó la hora de decir la verdad sobre los Centros de Vida del Adulto Mayor.

La mentira de la «nueva apuesta»

Recientemente, la administración departamental ha querido vender la construcción de seis Centros de Vida como una iniciativa propia y visionaria. El 14 de octubre de 2025 se entregó Manatí, y el pasado 9 de abril se hizo lo mismo en Repelón. En ambos eventos, el discurso fue el mismo: «El Atlántico le cumple a sus mayores».

Pero, ¿realmente son obras de Verano? La respuesta es un rotundo no. Estas infraestructuras no son más que un «Elefante Blanco» que la administración de Elsa Noguera dejó dormido desde el año 2021 y que hoy, por presión de los entes de control nacional, se han visto obligados a terminar.

El contrato de la desmemoria: $28.964 millones

Para entender este saqueo, hay que mirar hacia atrás. En noviembre de 2021, Elsa Noguera firmó, a través de la empresa Edubar, un contrato interadministrativo de Gerencia Integral para la construcción y dotación de Centros de Vida en siete municipios: Campo de la Cruz, Juan de Acosta, Luruaco, Manatí, Repelón, Soledad y Suan.

El valor inicial fue de $28.964.673.456, con un plazo de ejecución de 18 meses. Es decir, los centros debían estar listos el 3 de junio de 2023. Sin embargo, como ocurre con casi todo lo que toca Edubar, la obra entró en una espiral de retrasos, suspensiones y adiciones.

Los sospechosos de siempre…

La adjudicación del contrato de obra, realizada curiosamente un 31 de diciembre a las 1:59 p.m., recayó sobre la Unión Temporal Adulto Mayor 2022. Esta estructura está integrada por:

  • Constructora Yacaman Vivero S.A.S. (95%)
  • A.E. Ingenieros Civiles S.A.S. (2.5%)
  • Prom Ingeniería S.A.S. (2.5%)

No es coincidencia que nombres como Yacaman y Antonio José Escorcia (de A.E. Ingenieros Civiles) figuren aquí; son los contratistas predilectos que han crecido bajo la sombra del clan Char en Barranquilla.

La danza de las prórrogas y los sobrecostos

Lo que sigue es una crónica de la ineficiencia premiada. Aunque el acta de inicio se firmó en junio de 2023 (fecha en la que ya debían estar terminando), empezó un desfile macabro de modificaciones:

  1. Junio 2023: Prórroga por 6 meses.

  2. Noviembre 2023: Nueva prórroga hasta diciembre.

  3. Diciembre 2023: Suspensión del contrato.

  4. Mayo 2024: Reactivación y otra prórroga de 7 meses.

  5. 2025-2026: Más suspensiones y nuevas prórrogas que hoy extienden el plazo hasta septiembre de 2026.

Este «jueguito» no ha sido gratis. Las obras ya superan los 30 mil millones de pesos debido a las adiciones solicitadas por la interventoría y la propia gerencia de Edubar.

Gerencia mediocre, pago completo

Lo más indignante es la forma de pago establecida para Edubar. A pesar de que la obra no se entregó a tiempo, la entidad recibió casi la totalidad de sus honorarios por «gerenciar» un fracaso. Para diciembre de 2023, la Unión Temporal ya se había embolsillado más de 16 mil millones de pesos, mientras los abuelos del Atlántico seguían esperando un techo digno.

¿Por qué Edubar siempre está presente en estas obras que nunca terminan a tiempo? ¿Qué clase de gerencia permite que un contrato de 18 meses se extienda a más de cinco años generando sobrecostos millonarios?

El silencio cómplice

Es una vergüenza que los diputados guarden silencio ante este saqueo sistemático. Los Centros de Vida que hoy Verano entrega como «propios» son monumentos a la desidia administrativa y al aprovechamiento de los recursos públicos.

¿Se entregarán los centros faltantes o volverá el elefante blanco al silencio del olvido? Mientras tanto, nosotros seguiremos vigilando, porque en este departamento la memoria no se negocia.

Amanecerá y veremos...