María Bolívar

La lucha contra la corrupción es hasta el final

BARRANQUILLA ESTÁ SIN PLATA

Hay una verdad oscura que Alex Char no se atreve a confesarle a los barranquilleros: La caja está vacía, NO HAY PLATA.

Barranquilla en Cuidados Intensivos: El Préstamo de Emergencia que Char le Oculta a la Ciudad

Barranquilla vive una fantasía de cemento financiada con el hambre de sus barrios y el silencio de sus gobernantes. Mientras el alcalde se desvive por el control del aeropuerto Ernesto Cortissoz y proyecta una imagen de «progreso» imparable, la realidad financiera que esconden los despachos de la Alcaldía es aterradora: la caja municipal está en cero.

No es una suposición; es una verdad técnica plasmada en documentos oficiales que hoy saco a la luz. El pasado 17 de abril, la administración de Alejandro Char firmó un crédito de emergencia con J.P. Morgan por 25 mil millones de pesos. Lo indignante no es solo la cifra, sino la confesión que se lee entre líneas en el contrato: necesitan ese dinero para cubrir una «insuficiencia temporal de caja».

El «Gota a Gota» Institucional

Traducido al lenguaje de quienes caminamos la calle, esto significa que la alcaldía no tiene liquidez ni siquiera para garantizar su funcionamiento básico. Han convertido a Barranquilla en un hogar que tiene que recurrir al «empeño» para pagar el recibo de la luz y la nómina de sus empleados.

Este préstamo es un crédito de apenas 90 días, un parche desesperado que nos costará casi mil millones de pesos solo en intereses. Mil millones que se evaporan del presupuesto público, todo por la incapacidad de planificar y la obsesión por gastar lo que no tenemos en lujos innecesarios, para alimentar a las mismas garrapatas que por años se han succionado el presupuesto de esta ciudad.

Hemos contraído un crédito de emergencia que con los intereses nos va a costar casi mil millones de pesos adicionales.

Cuando una administración necesita endeudarse a corto plazo para cubrir funcionamiento, lo que está en juego no es un proyecto es la estabilidad financiera de una ciudad.

Prioridades de Cemento, Realidades de Sangre

Es criminal que, mientras la violencia desangra nuestras calles y la inseguridad nos encierra en las casas, la prioridad del alcalde sea la enésima remodelación de un aeropuerto o contratos de infraestructura que nadie solicitó. Se endeudan para el brillo de la fachada mientras los cimientos de la ciudad se pudren.

¿Cómo es posible que una administración que presume de ser modelo nacional termine mendigando deuda de corto plazo para sostener su operación? Aquí no hay gestión, hay insolvencia disfrazada de éxito.

Un Silencio Cómplice

¿Dónde está el control político? ¿Dónde están los concejales que deberían estar custodiando cada centavo de los barranquilleros? Su silencio es el oxígeno de este modelo depredador.

A diferencia de los medios que callan o de los funcionarios que asienten, yo no voy a dar un paso atrás. Mi compromiso no es con una estructura de poder, sino con la verdad de un pueblo que hoy tiene hambre mientras su gobernante sueña con más concreto para alimentar a las mismas «garrapatas» de siempre.

Si Alex Char cree que la cobardía y la falta de transparencia van a seguir siendo la regla, se equivoca. Aquí hay una ciudadanía que investiga y expone. El discurso de que estamos «a otro nivel» se estrella contra la pared de un banco que hoy nos presta para poder abrir la oficina mañana.

Seguiremos rompiendo el silencio, exponiendo el engaño y señalando a los cómplices. No descansaremos hasta que la administración deje de burlarse de su gente y, finalmente, la dignidad se vuelva costumbre.